El mayor atributo de Dios es que El es un Dios de amor. El nos amó tanto que envió a Jesucristo, su único Hijo, para que tengamos vida eterna (Juan 3:16). A través de su muerte y resurrección, Jesús pagó por nuestra salvación. El fue resucitado de la muerte por El Padre y le fue dada vida y autoridad sobre los poderes de la oscuridad. Ahora, Dios imparte esa vida y autoridad a todos aquellos que reciban Su provisión por sus pecados. La Palabra de Dios dice todo aquel que invocare el Nombre del Señor será salvo.
Usted puede orar la siguiente oración ahora mismo, para pedirle a Dios que entre en su corazón y así usted pueda recibir el nuevo nacimiento. Todas las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas en Cristo.
Señor, yo se que de acuerdo a tu Palabra en Juan 3:3, yo debo nacer de nuevo para ver el reino de Dios. Yo me arrepiento de mis pecados y de mi dureza de corazón hacia ti. Yo creo que tú derramaste tu sangre, moriste por mí en la cruz y resucitaste de los muertos. Te necesito Señor. No quiero seguir en control de mi vida. Ven a mi corazón, límpiame de culpa y dame el poder de vencer el pecado. Líbrame del mal y salva mi alma. Se mi Señor y Salvador desde hoy en adelante. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Amén.
Si usted confesó esta oración y lo hizo desde su corazón, usted es ahora un hijo de Dios. Para crecer en el Señor usted va a necesitar:
1. Leer la Palabra de Dios diariamente.
2. Orar a Dios diariamente.
3. Buscar una iglesia creyente en la Biblia y pedir que sea bautizado(a).
4. Reunirse con otros creyentes.
5. Mantener su corazón puro delante del Señor diariamente.